Redacción: Michelle Velázquez Belmont
Crisis ambiental en ríos de Culiacán 2026: El lirio acuático invade cuerpos de agua en Sinaloa; expertos advierten riesgos de contaminación y enfermedades.

La belleza visual que a veces ofrecen los mantos verdes sobre los cuerpos de agua puede ser engañosa, y en el caso de Culiacán, Sinaloa, se ha convertido en una señal de alarma. Diversos especialistas y organizaciones ambientales han lanzado un llamado urgente a las autoridades municipales y estatales para iniciar el retiro inmediato del lirio acuático en los ríos Humaya, Tamazula y Culiacán. Esta planta, aunque de aspecto inofensivo, es considerada una de las especies invasoras más agresivas del mundo, y su presencia masiva está generando una crisis silenciosa que afecta tanto la biodiversidad local como la salud de los habitantes de la capital sinaloense.
El problema radica en la capacidad de reproducción acelerada de esta especie. El lirio acuático forma densas capas que cubren la superficie del agua, bloqueando el paso de la luz solar hacia el fondo del río. Este fenómeno impide el proceso de fotosíntesis de las plantas acuáticas nativas, lo que reduce drásticamente los niveles de oxígeno disuelto en el agua. El resultado es devastador: la muerte por asfixia de peces y otros organismos que dependen de un ecosistema equilibrado. Además, al morir y descomponerse, la materia orgánica del lirio consume aún más oxígeno, creando “zonas muertas” donde la vida es prácticamente imposible, transformando ríos vibrantes en canales de agua estancada y contaminada.
Más allá del daño ecológico, el riesgo sanitario es una preocupación creciente para la salud pública. Las grandes acumulaciones de lirio funcionan como el criadero perfecto para mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue, zika y chikungunya, ya que el agua debajo de las raíces se mantiene en calma, protegida de depredadores naturales. Asimismo, la presencia de esta maleza acuática dificulta el flujo natural de las corrientes, lo que en temporada de lluvias puede convertirse en un factor crítico de inundaciones. Al obstruir el paso del agua en puentes y vados, el lirio actúa como una barrera que eleva los niveles del río de forma peligrosa, poniendo en riesgo a las comunidades asentadas en las riberas.
Finalmente, los expertos señalan que el crecimiento desmedido de esta planta es un síntoma de un problema mayor: la presencia de nutrientes en exceso, como nitrógeno y fósforo, provenientes de descargas de aguas residuales y fertilizantes agrícolas. Por ello, el llamado no es solo a limpiar los ríos de forma superficial, sino a implementar una estrategia de saneamiento integral que ataque las causas del problema. La recuperación de los ríos de Culiacán requiere una inversión constante y la participación ciudadana para evitar que estos espacios se sigan utilizando como depósitos de desechos. Solo con una acción coordinada se podrá devolver la salud a estos ecosistemas vitales, garantizando que el agua siga siendo una fuente de vida y no un foco de infección para la población.

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