Redacción Ana Paola Pazaran
Las altas temperaturas que afectan cada verano a numerosas ciudades han impulsado el desarrollo de nuevas soluciones para hacer más eficientes los edificios. En España, un grupo de investigadores trabaja en una tecnología que busca reducir el calentamiento de las construcciones mediante fachadas capaces de mantenerse más frías bajo la radiación solar.
La iniciativa forma parte del proyecto Cold Surface, coordinado por la empresa Urdecon junto con el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETCC-CSIC). Su objetivo es desarrollar cerramientos prefabricados con materiales fotoluminiscentes que permitan disminuir hasta 2 °C la temperatura superficial de las fachadas durante el verano.
El problema que busca resolver esta investigación está relacionado con el denominado efecto isla de calor urbana, un fenómeno que provoca que fachadas, cubiertas, calles y pavimentos absorban grandes cantidades de radiación solar durante el día y la liberen lentamente, elevando la temperatura de las ciudades incluso durante la noche. Como consecuencia, aumenta el uso de sistemas de aire acondicionado, el consumo energético y las emisiones asociadas.
A diferencia de otras soluciones basadas únicamente en reflejar la luz solar, la propuesta española utiliza materiales fotoluminiscentes capaces de absorber parte de la radiación ultravioleta y transformarla en luz visible. De esta manera, una menor cantidad de energía se convierte en calor, lo que contribuye a limitar el calentamiento de las superficies expuestas al sol.
Según explicó Arsenio Navarro, investigador del área de Construcción y Energías Renovables de AIMPLAS, esta nueva generación de envolventes arquitectónicas está diseñada para mantenerse más fría gracias al comportamiento de estos materiales avanzados. Además de reducir la temperatura superficial de las fachadas, el proyecto estima que la demanda energética destinada a la refrigeración de los edificios podría disminuir entre un 5 % y un 10 %.
Otro de los aspectos destacados de la investigación es el desarrollo de compuestos luminiscentes que evitan el uso de tierras raras, consideradas materias primas críticas para Europa. Los investigadores también trabajan para mejorar la durabilidad de estos materiales y garantizar su compatibilidad con elementos constructivos como el hormigón.
El proyecto también busca generar nuevas metodologías para evaluar este tipo de materiales en aplicaciones de construcción. De acuerdo con Gloria Pérez, investigadora del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, actualmente no existen protocolos ampliamente implantados para analizar el comportamiento de cerramientos fotoluminiscentes, por lo que la iniciativa permitirá desarrollar nuevos sistemas de ensayo y simulación.
Como parte de la investigación, los equipos instalarán demostradores a escala real para comprobar el rendimiento de estas fachadas en condiciones reales y durante distintas épocas del año. El propósito es validar la tecnología antes de su futura incorporación al mercado de la construcción.
Antonio Jesús Martínez, responsable de Innovación en Urdecon, señaló que el proyecto pretende ofrecer soluciones constructivas que ayuden a reducir el calentamiento de los edificios y proporcionen nuevas herramientas para afrontar los desafíos derivados del cambio climático en los entornos urbanos.
Cold Surface cuenta con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España, a través de la Agencia Estatal de Investigación, y con cofinanciación de la Unión Europea mediante fondos FEDER. Además de mejorar la eficiencia energética de los edificios, la iniciativa busca contribuir a la descarbonización de las ciudades y abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de materiales innovadores adaptados a un clima cada vez más extremo.














