Redacción Atziri Gomez
México enfrenta el reto de actualizar su legislación ambiental ante problemas como la deforestación, la contaminación del agua y el deterioro de los ecosistemas. Durante un foro nacional se planteó que las nuevas tecnologías podrían convertirse en herramientas clave para mejorar la vigilancia y protección del territorio.
La propuesta surgió en el Foro Nacional para la Modernización de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Los participantes consideraron necesario revisar una legislación que fue promulgada en 1988 y que actualmente enfrenta desafíos distintos a los de hace casi cuatro décadas.
Entre los principales problemas señalados se encuentra la pérdida de aproximadamente cinco millones de hectáreas de bosques y selvas durante los últimos 25 años. Esta situación representa uno de los principales desafíos para la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales.
El deterioro de los recursos hídricos también fue uno de los temas centrales. De acuerdo con las cifras presentadas durante el encuentro, cerca del 70% de los cuerpos de agua del país presenta algún grado de contaminación, lo que representa un desafío para la conservación y el aprovechamiento sostenible del agua.
Ante este panorama, los participantes propusieron incorporar nuevas herramientas para mejorar la supervisión ambiental. Entre ellas destacan las imágenes satelitales de alta resolución, los sistemas de información geográfica y las plataformas capaces de realizar monitoreo en tiempo real.
La inteligencia artificial también fue considerada como una alternativa para analizar grandes cantidades de información ambiental. Su utilización podría facilitar la identificación de cambios en los ecosistemas, detectar posibles afectaciones y proporcionar información para tomar decisiones de manera más rápida.
La ciencia de datos podría complementar estas herramientas mediante el análisis de información relacionada con contaminación, cambios de uso de suelo, pérdida de vegetación y otros indicadores. El objetivo sería contar con sistemas de vigilancia capaces de generar alertas y apoyar las acciones de las autoridades.
El ordenamiento territorial fue otro de los asuntos abordados durante el foro, los participantes señalaron la necesidad de fortalecer la responsabilidad de los municipios en las decisiones relacionadas con el cambio de uso de suelo y el crecimiento urbano que esta hoy en día.
Mencionaron que una mejor planeación local podría contribuir a evitar la expansión desordenada de las ciudades y reducir la presión sobre zonas naturales. También permitiría considerar con mayor precisión la disponibilidad de agua, las características de los ecosistemas y los riesgos ambientales antes de autorizar nuevos proyectos.
Las propuestas para una legislación actualizada también incluyen medidas relacionadas con el cambio climático, la restauración de ecosistemas y la protección de la biodiversidad. A estos temas se suman la economía circular, la conservación del agua y la recuperación de suelos degradados.
El combate a la contaminación por plásticos y otros contaminantes emergentes también fue incluido entre las prioridades, además de la distribución de responsabilidades. Los asistentes plantearon que estos problemas requieren nuevas estrategias de prevención, vigilancia y responsabilidad ambiental.
En este sentido, se propuso fortalecer la gobernanza ambiental mediante mayor transparencia, participación ciudadana y rendición de cuentas. También se planteó mejorar la coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipal para evitar que las acciones permanezcan fragmentadas.
Los participantes defendieron además el principio de que quienes provoquen daños ambientales deben asumir la responsabilidad de repararlos, la restauración ecológica fue planteada como una política que debería recibir mayor atención y recursos dentro de la estrategia ambiental nacional.
La actualización de la LGEEPA representa, de esta manera, una oportunidad para incorporar herramientas tecnológicas y nuevos criterios de protección ambiental. El desafío será convertir estas propuestas en mecanismos efectivos que permitan prevenir daños y responder con mayor rapidez.
Ahora México forma parte del grupo de países considerados megadiversos, por lo que la conservación de sus ecosistemas representa un desafío que trasciende a las autoridades, la modernización de su marco ambiental podrá definir nuevas formas de equilibrar el crecimiento económico con la protección de los recursos naturales.














