Redacción: Jacqueline Sandoval
Un récord estimado de 710 mil personas murió por calor extremo en 2023 en todo el mundo, advirtió un informe del proyecto Lancet Countdown, elaborado con colaboración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y presentado este miércoles. Por primera vez, más de siete de cada diez de esas muertes se atribuyen al cambio climático causado por el ser humano.
El análisis, publicado en la revista The Lancet y liderado por el University College London, revisa 54 indicadores que relacionan el clima con la salud. Concluye que los daños se aceleran y que la expansión de la extracción de combustibles fósiles frena el progreso y amenaza con riesgos sanitarios catastróficos.
Calor, sequías y enfermedades
De acuerdo con el documento, las muertes asociadas al calor aumentaron casi 36 por ciento en los años posteriores al Acuerdo de París, de 2015, frente a la década anterior. La exposición al calor también implicó la pérdida de 573 mil millones de horas de trabajo potenciales en 2025, con un valor de 1.07 billones de dólares.
Las sequías extremas, por su parte, crecieron en superficie más de 700 por ciento más rápido que entre 2006 y 2015, y afectaron a 51.8 por ciento de la tierra emergida durante al menos un mes en 2025. El informe añade que las condiciones favorables para la transmisión del dengue por el mosquito Aedes albopictus aumentaron 24 por ciento, y por el Aedes aegypti, siete por ciento.
Combustibles fósiles y avances
Los autores alertan que las 100 mayores empresas de petróleo y gas planean producir 150 por ciento más combustibles fósiles para 2040 de lo compatible con limitar el calentamiento a 1.5 grados Celsius, frente a 138 por ciento un año antes.
También reportan avances: una inversión récord de 2.1 billones de dólares en energía limpia el año pasado y un aire más limpio que evita cerca de 323 mil muertes al año en 70 países. Además, uno de cada cuatro países cuenta con un plan nacional de adaptación sanitaria, frente a 14 Estados miembros de la OMS en 2015.
Ante este panorama, los autores piden reconocer formalmente el cambio climático como una emergencia sanitaria mundial y fortalecer la acción climática con enfoque en la salud de cara a la COP31, que se realizará en Antalya, Turquía.














