Redacción: Ana Paola Pazaran
Jesús Cano acusa al Gobierno de un “expolio hídrico” en el debate sobre el Trasvase Tajo-Segura y advierte del impacto en la agricultura del sureste español, mientras crece la tensión política por la gestión del agua.

El debate sobre la gestión del agua en España vuelve a intensificarse tras las declaraciones del diputado regional Jesús Cano, quien ha criticado con dureza la política hídrica del Gobierno central. El dirigente ha acusado al presidente Pedro Sánchez de impulsar lo que califica como un “expolio hídrico” y una “canallada ideológica” que, según sostiene, pone en riesgo al sector agrícola del sureste español.
Las declaraciones se producen en el contexto de la discusión sobre las nuevas reglas de explotación del Trasvase Tajo-Segura, una de las infraestructuras hidráulicas más importantes del país, que abastece de agua a zonas agrícolas de la Región de Murcia, Alicante y Almería. Este sistema ha sido históricamente objeto de debate político debido a la distribución del recurso entre distintas cuencas.
Cano defendió que las decisiones del Ejecutivo central responden más a criterios ideológicos que técnicos, y aseguró que los cambios en la política de gestión del agua afectan directamente a miles de agricultores que dependen del trasvase para mantener la productividad de sus cultivos. En este sentido, insistió en que cualquier reducción de los recursos hídricos disponibles tendría consecuencias económicas y sociales significativas para el campo levantino.
El diputado también dijo que el sector agrícola ya se enfrenta a importantes desafíos como el aumento de los costes de producción, la competencia internacional y la falta de alternativas hídricas viables en determinadas zonas. Por ello, considera que las restricciones al trasvase podrían agravar aún más la situación de muchas explotaciones agrícolas.
Desde el Gobierno central y la administración hidráulica se ha defendido en distintas ocasiones que las modificaciones en la gestión del agua responden a criterios ambientales, técnicos y de sostenibilidad. Según estas posturas, el objetivo es garantizar el equilibrio ecológico de las cuencas y asegurar la disponibilidad del recurso a largo plazo, especialmente en un contexto de cambio climático y sequías recurrentes.
Este contraste de visiones ha convertido la política del agua en uno de los temas más sensibles dentro del debate territorial en España. Mientras unas regiones defienden la continuidad y ampliación de los trasvases como herramienta clave para el desarrollo agrícola, otras priorizan la protección de los caudales ecológicos y la gestión local de los recursos hídricos.
En el caso concreto de Totana y otras zonas agrícolas de la Región de Murcia, las comunidades de regantes han reiterado en múltiples ocasiones su preocupación por el futuro del trasvase, al considerar que es fundamental para la viabilidad económica del sector.
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