Redacción Marlone Serrano
Un estudio del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático y la Sociedad Senckenberg advierte que la superficie anual quemada en Europa podría aumentar hasta 192% si las emisiones continúan al ritmo actual.
El cambio climático podría intensificar de manera significativa los incendios forestales en Europa durante las próximas décadas, debido al aumento de las temperaturas, las condiciones de sequía y los episodios de fuertes vientos.
Así lo advierte un estudio elaborado por el Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK)y la Sociedad Senckenberg, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Global Change Biology.
La investigación plantea distintos escenarios para el periodo comprendido entre 2070 y 2100 y señala que el incremento de las temperaturas podría ampliar considerablemente la superficie afectada por el fuego en el continente.
Hasta 192% más superficie quemada
De acuerdo con las proyecciones, si el calentamiento global se mantiene alrededor de 1.8 grados Celsius, la superficie forestal quemada anualmente en Europa podría aumentar 39% respecto al promedio actual.
Sin embargo, en un escenario de altas emisiones, con un incremento de la temperatura global cercano a 3.6 grados Celsius, el área afectada por incendios podría crecer hasta 192%.
El escenario más crítico tendría especial impacto en la región mediterránea, aunque los investigadores advierten que el riesgo no se limitaría al sur de Europa.
El fuego podría avanzar hacia nuevas regiones
Uno de los principales hallazgos del estudio es que el aumento del riesgo de incendios podría extenderse hacia zonas de Europa occidental y central que históricamente han registrado una menor actividad de este tipo.
El investigador del PIK y autor principal del estudio, Maik Billing, señaló que el cambio climático está favoreciendo condiciones más severas de calor, sequedad y viento, factores que incrementan la actividad de los incendios.
Bajo un escenario de calentamiento relativamente limitado, los investigadores ya prevén un aumento generalizado de la superficie quemada. Con un incremento cercano a 3.6 grados Celsius, el fenómeno sería considerablemente más intenso y frecuente, particularmente en el Mediterráneo y amplias zonas del occidente y centro del continente.
Prevención y respuesta, claves para reducir los daños
Aunque la investigación destaca la importancia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento global, también subraya la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, detección temprana y extinción de incendios.
Estas medidas podrían contribuir a contener la extensión de las áreas afectadas, especialmente en regiones que comiencen a experimentar condiciones favorables para incendios con mayor frecuencia.
Los resultados muestran que la emergencia climática no solo representa un riesgo para los ecosistemas, sino que también puede modificar el mapa de vulnerabilidad frente a los incendios forestales en Europa.
El estudio plantea así un escenario en el que limitar el calentamiento global y fortalecer la capacidad de respuesta serán factores determinantes para reducir el impacto de los incendios durante las próximas décadas.














