Redacción Fernando Ovando
Durante una reciente evaluación sobre el desarrollo de modelos corporativos sostenibles, el director ejecutivo de Sistema B México, Javier Herrero, destacó la relevancia de que las empresas del país incorporen de manera formal informes sobre su desempeño en materia social, ambiental y de gobernanza (ASG). El directivo recordó que, desde la llegada del Movimiento B a territorio nacional en 2016, las normativas de sostenibilidad han ganado terreno, aunque su adopción generalizada aún representa un reto prioritario.
Herrero subrayó que las compañías no públicas deberían reportar un promedio de 30 indicadores vinculados a su impacto socioambiental, facilitando que instituciones bancarias y contadores públicos utilicen esta información al evaluar solicitudes de créditos y financiamientos comerciales. Este enfoque complementa los antecedentes históricos del sector, como el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR) implementado desde 2001.
Asimismo, se reconoció la labor de iniciativas pioneras como la Global Reporting Initiative (GRI), cuyas metodologías permiten a las organizaciones compilar estándares internacionales para fusionar sus estados financieros tradicionales con reportes detallados sobre su huella ecológica y compromiso comunitario. Con ello, se busca consolidar un ecosistema corporativo más transparente y alineado con las exigencias del desarrollo sostenible global.














