Redacción: Atziri Gomez
La transición hacia una movilidad más limpia continúa consolidándose en México como una de las principales estrategias para reducir la contaminación y transformar las ciudades. Expertos del sector coincidieron en que la electromovilidad representa una oportunidad para construir un entorno urbano más seguro, eficiente y sostenible.
Durante la segunda edición del Electromovilidad Imagen Summit, especialistas analizaron el impacto que han tenido los vehículos eléctricos en las grandes ciudades del país y los retos que enfrenta esta industria para acelerar su crecimiento quienes destacaron la importancia de fortalecer la infraestructura y aumentar el uso de energías renovables.
Uno de los temas centrales fue el papel de la electromovilidad frente al cambio climático. Jorge Uribe Maza, director comercial de Grupo IPS, explicó que la electrificación del transporte surgió como una respuesta a la necesidad de reducir la huella ambiental generada por los combustibles fósiles.
Los especialistas coincidieron en que la sustitución de automóviles de combustión por vehículos eléctricos ya representa un beneficio importante para ciudades como el Valle de México, donde una gran parte de las emisiones contaminantes proviene de transportes y que poco a poco ha ido disminuyendo.
A demás, Germán Carmona Paredes presidente de la Asociación de Movilidad Eléctrica en México (AMIVE), destacó que la reducción de partículas contaminantes es uno de los primeros resultados visibles de esta transición y a pesar de los avances, los expertos reconocieron que el desafío no termina con la adopción de automóviles eléctricos.
Actualmente, más del 75 % de la electricidad producida en México proviene de combustibles fósiles, por lo que consideran indispensable ampliar la generación de energía mediante fuentes renovables, como parques solares y eólicos, para maximizar los beneficios ambientales de la electromovilidad.
El transporte público también ocupa un lugar clave dentro de esta transformación. Santiago Alanís Uriarte, líder de electromovilidad y gerente general de MIVSA en MOBILITY ADO, aseguró que durante los últimos años se han registrado avances importantes en la incorporación de autobuses y unidades eléctricas.
Sin embargo, indicó que todavía existen retos relacionados con la infraestructura energética y la estandarización de tecnologías, especialmente en aspectos como los conectores y los sistemas de carga. Por otro lado, la modernización del transporte eléctrico también ha impulsado el desarrollo de las llamadas ciudades inteligentes.
Gracias a los avances tecnológicos, los nuevos vehículos cuentan con herramientas capaces de detectar peatones, monitorear el estado mecánico de las unidades y ofrecer diagnósticos más precisos sobre el funcionamiento de componentes esenciales, como las baterías.
Además de los beneficios ambientales, la electromovilidad promete mejorar la seguridad vial. Los expertos señalaron que las innovaciones tecnológicas permiten anticipar riesgos y brindar mayor protección tanto a conductores como a peatones, al tiempo que facilitan la integración de distintos medios de transporte dentro de las ciudades.
Otro de los aspectos destacados durante el encuentro fue el impacto económico de la electrificación del transporte público. Aunque la adquisición de autobuses eléctricos requiere una inversión inicial considerable, especialistas aseguraron que sus costos operativos son menores a largo plazo en comparación con las que ocupan diésel.
Los participantes subrayaron que el éxito de esta transición dependerá de la colaboración entre autoridades, empresas y ciudadanos. La expansión de la infraestructura, el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional y la adopción de energías limpias serán factores determinantes para consolidar una movilidad más sostenible en el país.
Con el crecimiento de la electromovilidad y el desarrollo de nuevas tecnologías, México avanza hacia un modelo de transporte que busca equilibrar la innovación, la seguridad y el cuidado del medio ambiente, en un contexto donde la reducción de emisiones se ha convertido en una prioridad global.














