Redacción Melody Escobar
México enfrenta una intensa temporada de incendios forestales. En lo que va del año, el país ha registrado 5 mil 164 incendios distribuidos en las 32 entidades federativas, con una afectación preliminar de 409 mil 860.99 hectáreas, de acuerdo con cifras oficiales. El impacto de estos siniestros se concentra principalmente en estados donde las condiciones climáticas, como la sequía y las altas temperaturas, favorecen la propagación del fuego. Sin embargo, las autoridades también advierten que una gran parte de los incendios tiene origen en actividades humanas que pudieron prevenirse. Los estados con mayor número de incendios son Jalisco, Michoacán, Estado de México, Ciudad de México, Chihuahua, Chiapas, Durango, Guerrero, Oaxaca y Puebla, entidades que, en conjunto, representan el 71 % del total nacional. En cuanto a la superficie afectada, los mayores daños se concentran en Guerrero, Jalisco, Nayarit, Campeche, Chiapas, Oaxaca, San Luis Potosí, Zacatecas, Chihuahua y Michoacán, que acumulan el 81 % del territorio impactado por el fuego. De acuerdo con los reportes, el 94 % de la superficie dañada corresponde a vegetación herbácea y arbustiva, mientras que el 6 % restante afectó directamente áreas con árboles maduros. Aunque esta proporción refleja una menor afectación al arbolado, especialistas señalan que la pérdida de vegetación altera los ecosistemas, reduce la biodiversidad y aumenta la vulnerabilidad del suelo frente a la erosión. Las autoridades forestales explican que las condiciones de sequía prolongada han incrementado el riesgo de incendios durante esta temporada. No obstante, destacan que la mayoría de los siniestros se originan por acciones humanas, como quemas agropecuarias sin control, fogatas mal apagadas o el abandono de colillas de cigarro encendidas en áreas naturales. Ante este panorama, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) mantiene el monitoreo permanente de los incendios activos y exhorta a la población a evitar cualquier actividad que pueda provocar fuego en bosques, selvas y pastizales. Además, recomienda reportar de inmediato cualquier columna de humo o incendio a las autoridades correspondientes para facilitar una respuesta oportuna y reducir el riesgo de que las llamas se propaguen. Especialistas recuerdan que la prevención es una de las herramientas más efectivas para proteger los ecosistemas forestales, ya que la mayoría de los incendios pueden evitarse con acciones responsables y el cumplimiento de las recomendaciones emitidas por las autoridades ambientales.














