En un momento crítico para la agenda ambiental global y frente a los compromisos climáticos hacia 2030 y 2050, la brecha entre la urgencia ecológica y la acción empresarial en México sigue siendo abismal. En entrevista exclusiva tras la presentación del Estudio de Madurez Riesgo Climático y Financiero en México 2026, Fátima Montiel, cofundadora global y CEO de DUA NetZero y Grupo EcoForestCO2, lanzó una contundente advertencia: el 75% de las empresas mexicanas que participaron en el análisis no mide formalmente sus emisiones de carbono.
El informe revela un panorama preocupante para el ecosistema productivo del país: el 57% de las compañías no genera reportes de sostenibilidad y el 69% opera sin alinearse a ningún marco de referencia internacional. Asimismo, el 48% continúa percibiendo los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) únicamente como un gasto o presión financiera. Sin embargo, la presión ambiental sobre la economía real ya no es optativa; el 31% de las organizaciones ya enfrenta exigencias formales de datos climáticos por parte de sus clientes.
El riesgo latente en las cadenas de valor
La advertencia de Montiel trasciende lo teórico y toca la viabilidad de los negocios en los próximos 15 años. Aquellas organizaciones incluidas pequeñas y medianas empresas que no logren cuantificar y reducir su huella de carbono quedarán desplazadas de las cadenas de valor globales.
Para revertir esta tendencia, DUA NetZero propone un enfoque integral estructurado en las cuatro “P”: Personas, Planeta, Procesos y Profit (Ganancia). “Medir lo que hacemos nos permite ser más rentables. Si aprendemos a optimizar el agua, la energía y los residuos, hacemos a las empresas sostenibles y eficientes”, enfatizó Montiel.
Transparencia climática para salvar el planeta
Frente al límite global del calentamiento en 1.5 °C, la sostenibilidad ha dejado de ser filantropía para convertirse en un elemento clave de solvencia y acceso a financiamiento verde. Montiel destacó que la transparencia de datos es la única vía para tomar acciones de remediación asertivas y asegurar la resiliencia en las próximas dos décadas.
“La sostenibilidad no es un lujo, es un derecho para nuestra generación y las que vienen. Si no tenemos un planeta, todo lo demás es secundario. Hay que sembrar hoy lo que queremos cosechar para el 2050”, concluyó la directiva, invitando a consultar el estudio completo en DUA NetZero para trazar hojas de ruta de descarbonización.
En este contexto, los resultados del estudio evidencian que México enfrenta el desafío de transformar sus compromisos climáticos en acciones empresariales concretas, medibles y sostenibles. La falta de información sobre emisiones, la escasa adopción de estándares internacionales y la percepción de la sostenibilidad como un gasto representan obstáculos que podrían comprometer la competitividad de las empresas y su permanencia en las cadenas de valor globales.
Ante este panorama, medir, reducir y transparentar el impacto ambiental debe convertirse en una prioridad estratégica, no solo para cumplir con las exigencias del mercado, sino también para impulsar la eficiencia operativa, fortalecer la resiliencia financiera y contribuir a la mitigación del cambio climático. El reto hacia 2030 y 2050 consiste en pasar de los compromisos a los resultados, con la participación de empresas de todos los tamaños, para construir una economía más responsable y garantizar mejores condiciones ambientales para las próximas generaciones.














