Redacción Marlone Serrano
El mundo se encamina a superar el límite de 1.5 °C de calentamiento global establecido como objetivo central en el Acuerdo de París de 2015. De acuerdo con un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), evitar temporalmente ese umbral ya no es un escenario realista, por lo que la atención debe concentrarse en controlar sus efectos y reducir al mínimo el tiempo que permanezca por encima de ese nivel.
El informe, titulado Limitar el sobrecalentamiento, plantea un cambio significativo en la estrategia internacional frente a la crisis climática. El objetivo ya no consiste únicamente en evitar que la temperatura global supere los 1.5 °C respecto de los niveles preindustriales, sino en gestionar el llamado “sobrepaso” y regresar por debajo del límite tan pronto como sea posible.
El límite de 1.5 °C está cada vez más cerca
El objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 °C fue establecido en el Acuerdo de París de 2015, debido a que superar ese nivel incrementa los riesgos de impactos graves asociados con el cambio climático.
Sin embargo, los científicos prevén que el planeta rebase ese umbral en los próximos años. El PNUMA reconoce ahora de manera explícita esta posibilidad y advierte que las políticas climáticas deben adaptarse a un escenario que hasta hace poco se buscaba evitar.
Richard Betts, de la Universidad de Exeter y coautor del informe, consideró el escenario como una llamada de atención, aunque subrayó que todavía existen posibilidades para limitar el calentamiento y reducir sus consecuencias.
La otra coautora, Debra Roberts, de la Universidad de KwaZulu-Natal, señaló que “las reglas del juego están cambiando”, ante la necesidad de modificar la manera en que gobiernos e instituciones enfrentan la crisis climática.
El reto será controlar el sobrepaso
De acuerdo con el PNUMA, superar temporalmente los 1.5 °C no significa que los esfuerzos climáticos hayan perdido sentido. Por el contrario, cada fracción de grado que pueda evitarse representa una reducción de los riesgos futuros.
Por ello, el organismo plantea que el sobrepaso debe ser lo más corto y controlado posible, acompañado de una reducción acelerada de las emisiones y de medidas que permitan regresar por debajo del umbral.
El informe también sostiene que es necesario incrementar los esfuerzos para alcanzar nuevamente niveles inferiores a 1.5 °C tan pronto como sea viable.
Una nueva gobernanza climática
El escenario previsto obliga también a modificar los mecanismos de toma de decisiones. Roberts advirtió que los planes actuales no fueron diseñados para enfrentar un periodo prolongado de temperaturas superiores al límite acordado internacionalmente.
“Debemos reconfigurar nuestra gobernanza climática para abordar un escenario de sobrepaso del umbral”, señaló la especialista.
El planteamiento supone que gobiernos, organismos internacionales y responsables de políticas públicas tendrán que combinar estrategias de mitigación y adaptación, al mismo tiempo que buscan reducir la duración y magnitud del calentamiento.
La advertencia de Naciones Unidas
El secretario general de la ONU, António Guterres, ya había reconocido el año pasado la posibilidad de que el mundo superara el umbral de 1.5 °C. Sin embargo, el nuevo documento representa un paso adicional al abordar directamente el escenario de sobrepaso y sus implicaciones para la gobernanza climática.
El mensaje del PNUMA no plantea abandonar el objetivo climático, sino asumir que el mundo puede atravesar temporalmente un periodo de mayor calentamiento y concentrar los esfuerzos en limitar su magnitud, reducir sus impactos y volver por debajo de los 1.5 °C lo antes posible.
La advertencia marca así un nuevo momento para la política climática internacional: la prioridad ya no es únicamente evitar el sobrecalentamiento, sino gestionar una transición que permita que el planeta permanezca por encima del umbral durante el menor tiempo posible.














