RedacciónAna Paola Pazaran
La ciudad de Málaga prepara una importante transformación en su movilidad urbana con la puesta en marcha de un renovado sistema público de bicicletas eléctricas que busca ofrecer una alternativa de transporte más sostenible, eficiente y conectada para sus habitantes. El Ayuntamiento ha dado luz verde a la licitación de un proyecto que contempla una inversión superior a los 33 millones de euros para crear una red con mil bicicletas eléctricas y un centenar de estaciones inteligentes distribuidas por la ciudad.
El nuevo servicio representa uno de los mayores avances en la estrategia de movilidad sostenible de Málaga y pretende recuperar un sistema público de bicicletas adaptado a las necesidades actuales de la población. La iniciativa permitirá que residentes y visitantes dispongan de una opción práctica para realizar desplazamientos diarios, reducir el uso del automóvil y favorecer formas de transporte con menor impacto ambiental.
De acuerdo con el proyecto aprobado, la implantación del sistema se realizará de manera progresiva y contará con tecnología moderna para facilitar el acceso y la gestión de las unidades. Las bicicletas estarán integradas en estaciones inteligentes que permitirán mejorar la distribución del servicio y ofrecer una experiencia más sencilla para los usuarios.
La iniciativa contempla un contrato con una duración de diez años, durante los cuales la empresa adjudicataria deberá encargarse del suministro de los equipos, la puesta en funcionamiento, el mantenimiento y la operación del sistema. La gestión estará vinculada a la Empresa Malagueña de Transportes, con el objetivo de integrar este servicio dentro de la planificación general de movilidad de la ciudad.
El plan busca fortalecer el uso de medios de transporte alternativos en una ciudad que ha experimentado un crecimiento urbano importante y que enfrenta nuevos retos relacionados con la movilidad, la congestión vial y la reducción de emisiones contaminantes. La incorporación de bicicletas eléctricas permitirá ampliar las posibilidades de desplazamiento, especialmente para trayectos cortos y recorridos donde el transporte tradicional puede resultar menos eficiente.
Además, las bicicletas con asistencia eléctrica facilitan el uso de este medio de transporte para un mayor número de personas, ya que reducen el esfuerzo físico necesario en trayectos con pendientes o distancias más largas. Esto puede incentivar que más ciudadanos opten por dejar el vehículo privado en determinados recorridos y adopten hábitos de movilidad más saludables.
El proyecto MálagaBici también forma parte de una tendencia creciente en distintas ciudades europeas que buscan impulsar sistemas compartidos de transporte como herramienta para mejorar la calidad del aire y avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles. La disponibilidad de estaciones distribuidas estratégicamente permitirá una mayor accesibilidad y facilitará la combinación con otros medios de transporte público.
La puesta en marcha del servicio será un proceso gradual, con fases de planificación, instalación y operación hasta alcanzar la capacidad completa prevista. El objetivo final es contar con mil bicicletas eléctricas y cien estaciones funcionando en diferentes puntos de Málaga, ofreciendo una red amplia para cubrir las necesidades de movilidad de la población.














