Redacción Fernando Ovando
El paso del huracán Polo por las costas del Pacífico mexicano provocó severas afectaciones en la infraestructura eléctrica de Baja California Sur y Sonora, lo que motivó el despliegue inmediato de cuadrillas especializadas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para la restauración del servicio.
Las intensas rachas de viento y las precipitaciones torrenciales derribaron postes de luz, dañaron transformadores y colapsaron diversos circuitos de distribución. Ante la contingencia, la empresa estatal activó sus protocolos de emergencia para atender con prioridad las zonas con interrupción total del suministro.
Evaluación de daños y labores de restablecimiento
Personal técnico e ingenieros de la CFE realizaron recorridos terrestres e inspecciones operativas en los municipios más impactados. La prioridad de las maniobras se enfocó en Re energizar hospitales, sistemas de bombeo de agua potable y centros de atención ciudadana antes de proceder con las líneas domiciliarias.
Coordinación institucional y monitoreo ambiental
Autoridades de Protección Civil y los gobiernos locales coordinaron esfuerzos con las brigadas de la comisión para facilitar el acceso a comunidades aisladas por inundaciones o desprendimientos de tierra. La entidad anunció que mantendrá el monitoreo en la región hasta lograr el restablecimiento completo y seguro de la red eléctrica estatal.














