Redacción Marlone Serrano
La Comisión Nacional del Agua reafirmó que entre 2025 y 2026 se ejercen más de 29 mil millones de pesos en infraestructura hídrica para Jalisco. El proyecto más emblemático es El Zapotillo, con una inversión de 8,868 millones de pesos, destinado a garantizar el suministro de agua potable en la región.
Además, se destinan 609 millones de pesos al saneamiento del río Santiago, con la construcción de nuevas plantas de tratamiento y obras complementarias. Estas instalaciones permitirán retirar las descargas domésticas de aproximadamente 400 mil personas en el tramo Ocotlán–El Salto.
El objetivo es claro: reducir la contaminación que llega al río y mejorar la calidad del agua que abastece al Área Metropolitana de Guadalajara. La estrategia incluye la identificación de 100 descargas clandestinas para incorporarlas al sistema de saneamiento.
Conagua asegura que estas obras entrarán en operación entre octubre y noviembre de 2026, marcando un avance significativo en la cobertura de drenaje y en la reducción de contaminantes. El proyecto no solo es una inversión económica, sino una apuesta por la salud pública y la seguridad hídrica de la región.
La magnitud de la inversión refleja la prioridad que el Gobierno de México otorga al tema del agua. En un contexto de crisis hídrica global, destinar recursos de esta magnitud a proyectos estratégicos es una señal de compromiso con el futuro. La inversión en Jalisco se convierte en un ejemplo de cómo la infraestructura puede transformar la calidad de vida de las comunidades y garantizar un acceso más equitativo al agua.














