Redacción Amairany Ramírez
En un esfuerzo coordinado por salvaguardar el patrimonio ecológico de la capital mexicana, el Gobierno de la Ciudad de México llevó a cabo un importante operativo ambiental en el polígono conocido como “La Angostura”. Este sector geográfico reviste una relevancia ambiental crítica para toda la metrópoli, debido a que en él convergen directamente el suelo urbano con dos áreas de máxima prioridad ecológica: el Área de Valor Ambiental (AVA) “El Moral” y los límites del Área Natural Protegida (ANP) “La Loma”.
La intervención, coliderada por la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA)—mediante el trabajo de la Dirección General de Inspección y Vigilancia Ambiental (DGIVA) y la Dirección General del Sistema de Áreas Naturales Protegidas y Áreas de Valor Ambiental (DGSANPAVA)—, se ejecutó de manera pacífica y concluyó sin registrarse ningún tipo de incidente.
El origen de este operativo responde a las labores constantes de vigilancia ambiental que las autoridades desarrollan de manera ordinaria en estos puntos de transición ecológica. Durante estas inspecciones, el personal técnico de la SEDEMA efectuó tres actos de inspección que permitieron detectar de manera oportuna obras de construcción en pleno desarrollo dentro de los límites del Área de Valor Ambiental.
Ante esta alteración del ecosistema, las autoridades procedieron a ejecutar de inmediato una medida de seguridad que había sido dictada a través de una resolución administrativa. Dicha acción derivó en una intervención física que abarcó una superficie total de 1,491 metros cuadrados, espacio en el cual se ordenó y concretó el retiro definitivo de 77 metros cúbicos de diversos materiales de construcción que afectaban el entorno ecológico.
Debido a la complejidad que representan las colindancias entre el suelo urbano y las reservas naturales, el operativo requirió de una coordinación interinstitucional de alto nivel. En el polígono colaboraron de la mano la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). De la misma forma, se sumaron a la labor de preservación personal de la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE), la Secretaría de Atención y Participación Ciudadana (SAPCI) y la Fiscalía de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana (FIDAMPU).
Esta robusta red de coordinación permitió asegurar que el proceso se rigiera estrictamente bajo las normas jurídicas aplicables. El Gobierno de la Ciudad de México enfatizó que las acciones se llevaron a cabo priorizando en todo momento el diálogo, la concertación, el respeto absoluto a los derechos humanos y el cumplimiento del debido proceso de las partes involucradas.
El propósito a largo plazo de esta intervención permanente en “La Angostura” consiste en garantizar de forma efectiva la conservación de los ecosistemas presentes tanto en el AVA “El Moral” como en el ANP “La Loma”. Con estas acciones, se busca prevenir a tiempo el crecimiento urbano desordenado y no regulado en zonas estratégicas de protección ambiental en la Ciudad de México.
El suelo de conservación de la ciudad resulta indispensable para garantizar la sustentabilidad urbana, pues provee servicios ambientales esenciales como la recarga de mantos acuíferos, la purificación del aire y la regulación del microclima. Es por ello que las autoridades de la SEDEMA sostienen que la inspección y vigilancia ambiental constante son herramientas primordiales para prevenir, contener y, en su caso, sancionar cualquier conducta que amenace estas áreas verdes, protegiendo así el derecho constitucional de todos los habitantes a gozar de un medio ambiente sano.














