Redacción Ana Paola Pazaran
México cuenta con una amplia variedad de destinos turísticos reconocidos por sus paisajes naturales, aguas cristalinas y playas ideales para disfrutar durante la temporada de verano. Entre las opciones que destacan por combinar belleza natural y conservación ambiental se encuentra Nayarit, un estado del Pacífico mexicano que ha construido una reputación basada en la protección de sus espacios acuáticos.
Uno de los principales ejemplos de este compromiso es Playa Nuevo Nayarit Norte, un destino que desde 2013 cuenta con el distintivo Blue Flag, un reconocimiento internacional otorgado por la Foundation for Environmental Education. Esta certificación representa uno de los estándares ambientales más importantes para playas y espacios turísticos alrededor del mundo.
Obtener y conservar esta distinción requiere cumplir con diversos criterios relacionados con la calidad del agua, la gestión ambiental, la seguridad, los servicios disponibles, la responsabilidad social, el turismo sostenible y la educación ambiental. La Bandera Azul no
se entrega como un reconocimiento permanente, sino que implica evaluaciones constantes y un seguimiento continuo para garantizar que los espacios mantengan las condiciones necesarias.
El compromiso ambiental de Nayarit no se concentra únicamente en una playa. Otros sitios del estado también cuentan con esta certificación internacional, fortaleciendo la imagen de la entidad como un destino que busca equilibrar turismo y conservación. Entre ellos se encuentra Lo de Marcos, una playa reconocida por sus características naturales y por formar parte de los lugares que cumplen con los criterios establecidos por la organización internacional. También destaca Marina Riviera Nayarit, que cuenta con la certificación dentro de la categoría correspondiente a instalaciones náuticas.
Otro caso particular es Laguna Santa María del Oro, ubicada en el municipio del mismo nombre. Este espacio demuestra que la distinción Blue Flag no está limitada exclusivamente a playas marítimas, ya que también puede aplicarse a entornos lacustres que cumplen con los requisitos de protección y manejo ambiental.
La infraestructura turística complementa la experiencia con hoteles boutique, resorts de lujo y restaurantes que combinan propuestas internacionales con ingredientes y sabores locales. Esta variedad permite que el destino sea atractivo para familias, parejas y grupos de amigos.
Sin embargo, conservar el reconocimiento ambiental representa un desafío constante. Autoridades, comunidades y prestadores de servicios participan en acciones relacionadas con el monitoreo del agua, manejo de residuos, señalización y promoción de la educación ambiental entre visitantes y habitantes.
En un contexto donde diversas zonas costeras enfrentan presiones por el crecimiento urbano y turístico, Nayarit apuesta por un modelo que busca proteger sus recursos naturales mientras mantiene una oferta turística competitiva. Su experiencia demuestra que la belleza de sus playas puede convivir con estrategias enfocadas en la conservación y el desarrollo sostenible.














