Redacción Litzury Gamboa
Un proyecto de restauración ambiental y ecológica se puso en marcha recientemente en la provincia patagónica de Neuquén con el propósito fundamental de recuperar más de 200 hectáreas de bosques nativos de pehuén o pewen (Araucaria araucana) en la zona cordillerana de Ñorquinco, ubicada dentro de los límites protegidos del Parque Nacional Lanín.
Dicha iniciativa es impulsada de forma coordinada por la administración de Parques Nacionales, comunidades mapuches locales, investigadores científicos y diversas organizaciones especializadas como ReForest Latam y Amigos de la Patagonia, las cuales buscan revertir con urgencia los severos daños ecológicos provocados por los destructivos incendios forestales registrados en los últimos años a lo largo de toda la región.
Para superar con éxito las dificultades logísticas que representan los complejos terrenos montañosos y de difícil acceso peatonal, el proyecto implementa tecnología de vanguardia mediante el uso estratégico de drones de última generación equipados con sistemas avanzados de siembra de precisión. Esta metodología permite realizar una dispersión aérea controlada de semillas en micrositios óptimos para acelerar la regeneración natural asistida de la especie, la cual enfrenta en la actualidad una vulnerabilidad crítica debido a que el fuego de alta intensidad destruyó tanto los ejemplares adultos semilleros como el banco natural de semillas presente en el suelo.
La estrategia operativa cuenta además con un sólido y riguroso respaldo científico coordinado por un comité especializado compuesto por investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y profesionales del Parque Nacional Lanín, garantizando estrictos criterios de selección territorial y un seguimiento biológico continuo a largo plazo.
Más allá de mitigar la pérdida masiva de biodiversidad y proteger los frágiles suelos y cuencas hídricas locales, este esfuerzo colaborativo resguarda un patrimonio natural y biocultural invaluable, esencial tanto para la preservación de la identidad tradicional de las comunidades originarias como para la conservación efectiva de los bosques templados más emblemáticos del continente.
De igual manera, las autoridades ambientales señalaron que esta experiencia polito con vehículos aéreos no tripulados servirá como modelo replicable para futuras intervenciones de reforestación en otras áreas naturales protegidas del territorio nacional que enfrenten problemáticas similares de degradación forestal tras eventos climáticos extremos.














