Redacción Atziri Gomez
La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), confirmó el inicio de la canícula 2026 en México, un fenómeno climático que cada año modifica el comportamiento de las lluvias en distintas regiones del país. Y con ello ya comenzaron las alertas en las precipitaciones en el noroeste y en las costas del Pacifico.
Conocida también como sequía intraestival o sequía de medio verano, la canícula se caracteriza por una reducción temporal de las lluvias y una menor presencia de nubosidad. Esta combinación permite una mayor incidencia de la radiación solar y provoca un incremento en la sensación térmica.
Además, los registros históricos muestran que los meses con calor más intenso suelen presentarse durante la primavera, especialmente en mayo. En realidad, la canícula representa una pausa dentro de la temporada de precipitaciones, la cual concentra cerca del 80 % de la lluvia anual en México entre mayo y octubre.
Las autoridades meteorológicas señalaron que este fenómeno no afecta de manera uniforme a todo el territorio nacional. Históricamente, sus efectos se presentan con mayor intensidad en la vertiente del golfo de México, la península de Yucatán, diversas zonas del centro del país y las costas del Pacífico sur, donde hay una disminución de lluvias.
En contraste, entidades como Baja California quedan fuera de esta dinámica debido a que la mayor parte de sus precipitaciones ocurre durante el invierno. Asimismo, especialistas del SMN y del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) explicaron que estados del noroeste mantienen condiciones distintas gracias a la influencia del Monzón Mexicano.
Este sistema atmosférico favorece la presencia constante de lluvias en esas regiones durante el verano, lo que reduce el impacto de la canícula. Del mismo modo, zonas de gran altitud como la Ciudad de México y el Estado de México logran amortiguar algunos de los efectos asociados con la sequía intraestival.
El balance meteorológico de 2026 ha mostrado importantes contrastes. Durante el primer semestre del año, el país registró un superávit de lluvias del 7.9 % respecto al promedio climatológico del periodo anterior. Además, junio de 2026 fue catalogado como el décimo noveno junio más húmedo desde que comenzaron los registros modernos en 1941.
Sin embargo, la situación cambió de manera significativa durante la primera mitad de julio, cuando las precipitaciones disminuyeron 8.7 % a nivel nacional. Este descenso fue uno de los factores que permitió a los especialistas confirmar el establecimiento oficial de la canícula en varias regiones mexicanas.
Aunque la duración exacta del fenómeno puede variar cada año, los expertos estiman que la canícula de 2026 permanecerá activa durante aproximadamente 40 días, con una posible conclusión hacia finales de agosto o principios de septiembre, y que además también advierten que el fenómeno podría ser mayor debido a la influencia del fenómeno El Niño.














