Redacción: Jacqueline Sandoval
La temporada de huracanes no solo preocupa por las inundaciones, los daños en las viviendas o las afectaciones en las carreteras. También puede sentirse en el bolsillo de las familias mexicanas cuando algunos alimentos suben de precio después del paso de un ciclón tropical.
Las lluvias intensas, los fuertes vientos y las inundaciones pueden dañar los cultivos y dificultar el traslado de los productos hacia los mercados. Cuando hay menos alimentos disponibles, sus precios pueden aumentar y las familias terminan pagando más por productos que forman parte de su alimentación diaria, como las verduras y el frijol.
Un estudio del Banco de México (Banxico) encontró que los precios de las verduras frescas pueden aumentar hasta 3.1% inmediatamente después del impacto de un ciclón tropical. Aunque los incrementos pueden ser temporales, sus efectos no desaparecen de un día para otro.
De acuerdo con la investigación, un mes después del fenómeno, los precios de estos productos pueden mantenerse hasta 2% por encima de sus niveles anteriores. La recuperación depende de factores como las condiciones de los cultivos, la disponibilidad de alimentos y la capacidad para restablecer su distribución.
El frijol también resiente los efectos
El frijol, uno de los alimentos más presentes en la mesa de los hogares mexicanos, también puede registrar aumentos. El estudio de Banxico señala que sus precios pueden subir 2.3% durante el primer mes posterior al paso de un ciclón y alcanzar un incremento de 2.5% en el segundo mes.
Estos cambios pueden representar una dificultad para las familias que destinan buena parte de sus ingresos a comprar alimentos. Cuando suben los precios de varios productos, mantener el gasto habitual del hogar se vuelve más complicado.
La infraestructura también influye en la recuperación. Las carreteras, las telecomunicaciones y los servicios que permiten distribuir mercancías ayudan a que los alimentos lleguen nuevamente a los puntos de venta y a que los precios comiencen a estabilizarse.
Los efectos llegan hasta la canasta básica
Las afectaciones meteorológicas pueden coincidir con otros cambios en los precios de los alimentos. Forbes México reportó que la inflación anual llegó a 3.45% en septiembre, mientras que productos como el jitomate y la cebolla registraron aumentos durante ese periodo.
Por ello, los efectos de los huracanes van más allá de las zonas donde ocurren los daños. Cuando se pierde parte de una cosecha o se interrumpe el transporte, las consecuencias pueden extenderse a otros lugares y reflejarse en el costo de los productos que se venden en los mercados y supermercados.
La investigación de Banxico muestra que los ciclones tropicales pueden alterar temporalmente los precios de algunos alimentos. Para las familias, esto puede significar ajustar sus compras, buscar alternativas o destinar una mayor parte de su presupuesto a la comida.
Así, la temporada de huracanes también se convierte en un factor que influye en la economía cotidiana, especialmente cuando los aumentos afectan productos que forman parte de la alimentación diaria.














